
El boxeador Marco Antonio El Texano Nazareth, de 23 años, murió en el hospital de Puerto Vallarta después de sufrir un derrame cerebral tras su pelea ante Omar Chávez.
Nazareth, de la división súper ligera, fue vencido por el hijo de Julio César Chávez en el cuarto asalto por la vía rápida, e inmediatamente fue llevado al hospital tras caer desmayado, donde le decretaron un derrame cerebral y lo sometieron a una cirugía. El padre de El Texano, Marco Antonio Nazareth, había declarado anoche que “el pronóstico es muy grave, el desenlace se puede dar en cualquier momento”.
Con una tranquilidad sorprendente, el señor Marco Antonio Nazareth dijo que “vamos a ver qué pasa, la parte del cerebro que le fue operada ya se salió de control y está irrigando sangre por donde no debe, ahora lo están controlando con medicamentos, pero todo está mal y el pronóstico es a corto plazo”.
Omar Chávez y su padre, Julio César Chávez, permanecieron en el hospital luego de la pelea y se unieron a las varias decenas de aficionados que pedían por su recuperación, algunos de ellos en las afueras del nosocomio.
Sobre el cómo vio la preparación de su hijo rumbo al combate del sábado pasado fue claro: “Se preparó muy bien, se estuvo preparando en la Ciudad de Guadalajara, muy optimista muy feliz, él veía muchas expectativas de seguir avanzando en este deporte, le gustaba mucho era su pasión, mi esposa y yo nunca estuvimos de acuerdo. Pero pues que haces cuando a un hijo le gusta algo, es muy difícil cambiarle su modo de pensar nos decía a nosotros ¿por qué tú y mi mamá no dejan la locución y yo le decía nosotros somos locutores desde hace 28 años nosotros amamos esta carrera y es lo que nos gusta mijo, lo que nos llena, y él me decía papa a mí me gusta el boxeo, y yo le decía pero es más peligroso y él me dice papá es lo que a mi me gusta, por favor apóyame, pus que haces te voy a apoyar” finalizó.
También su manager expresó su sentir: “Bueno teníamos una estrategia preparada para la pelea, pero él estaba muy emocionado de pelear con Omar Chávez, la revancha y se la dan la revancha y en su propia casa, estaba extasiado, encantando, estaba con su familia con sus amigos. Cada momento lo estuvo grabando en sus videos, al momento de pelear iba a la esquina y se veía su cara de felicidad, decía que no sentía los golpes, el iba pa’delante, estaba decidido a ganar, no se defendió, sólo quería atacar, le ganó el entusiasmo” declaró Javier León.




